La página web de nuestra diócesis ha tratado nuestro minicampamento urbano como ejemplo de actividad parroquial en verano, pidiendo unas palabras a nuestro vicario parroquial, el padre Juan-Luis.
Con la llegada del verano y el final del curso escolar, las parroquias de la diócesis vuelven a convertirse en un lugar de encuentro para cientos de niños, adolescentes y jóvenes. Campamentos urbanos, convivencias, campamentos de verano y las actividades organizadas por la Delegación de Juventud llenarán las próximas semanas de juegos, oración, excursiones y nuevas amistades.
Además de ofrecer una propuesta educativa y evangelizadora, muchas de estas iniciativas suponen también una ayuda para las familias, especialmente durante las primeras semanas de vacaciones escolares, cuando los niños ya no tienen clase pero muchos padres continúan trabajando.
Es el caso del campamento urbano de la parroquia Santos Justo y Pastor, en Parla, que este año celebra su cuarta edición. La iniciativa está dirigida principalmente a los niños que forman parte de los Grupos Belén, aunque también está abierta a quienes han recibido este año la Primera Comunión y a otros amigos que deseen participar.

Un verano para crecer en la fe y en la amistad
El vicario parroquial, Juan Luis Valera, explica que el objetivo va mucho más allá de ofrecer una actividad de ocio.
«Queremos culminar la convivencia que viven durante todo el curso y profundizar, también de una manera lúdica, en su amistad con Jesucristo», señala. Al mismo tiempo, destaca que el campamento sirve como puerta de entrada para quienes acaban de hacer la Primera Comunión y desean continuar su camino dentro de la parroquia.
Valera reconoce que la conciliación familiar también es una realidad muy presente. «Lo ponemos en estas fechas como un servicio a los padres. Los niños ya no tienen clase y muchos siguen trabajando, así que es una oportunidad para ayudar a las familias. Pero el objetivo fundamental sigue siendo la evangelización y el crecimiento espiritual de los niños».
Uno de los aspectos más enriquecedores de esta propuesta es el papel de los jóvenes. Los propios catequistas son quienes preparan y coordinan las actividades, asumiendo responsabilidades y convirtiéndose en referentes para los más pequeños. «Los chavales ya tienen una dinámica muy buena. Los monitores lo hacen fenomenal y el campamento sale adelante gracias a su trabajo y a su entrega», afirma el sacerdote.
Como esta, otras parroquias de la diócesis, como San Jesús y San Martín, de Getafe, también organizan campamentos urbanos durante estas semanas, mientras que otras comunidades, como Santa Maravillas de Jesús, preparan ya sus tradicionales campamentos de verano fuera de la ciudad, donde la convivencia, la naturaleza y la vida cristiana ocupan un lugar central.

Una experiencia que une a toda la diócesis
El verano continúa también con las propuestas organizadas por la Delegación de Juventud, que cada año reúne a niños, adolescentes y jóvenes de numerosas parroquias en campamentos, convivencias, misiones y otras actividades formativas.
Desde Parla, Juan Luis Valera anima siempre a participar en ellas. «Intentamos promover todas las actividades que organiza la Delegación de Juventud porque son una forma fantástica de aprovechar el verano».
Para el sacerdote, estas experiencias tienen además un valor añadido: ayudan a descubrir la riqueza de la Iglesia diocesana. «No solo fortalecen los lazos dentro de la propia parroquia, sino que permiten encontrarse con jóvenes de otras comunidades, conocer otras realidades y abrir la mirada al ámbito diocesano. Eso es algo precioso».
Durante las próximas semanas, cientos de niños, adolescentes, jóvenes y familias volverán así a encontrar en las parroquias y en la diócesis un verano diferente, donde el descanso, la diversión y la convivencia caminarán de la mano de la fe.
[originariamente publicado en https://www.diocesisgetafe.es/2026/07/01/los-campamentos-de-verano-llenan-de-vida-las-parroquias-de-la-diocesis-fe-amistad-y-apoyo-a-las-familias/ ]
